Aquí en CEIVA se asume por este término, al fijado por el Ejecutivo Nacional mediante Decreto y publicado en Gaceta Oficial y rige en todo el territorio nacional.

Desde un punto de vista general, se le puede definir como el sueldo mínimo, la remuneración mínima mensual que recibe un trabajador por algún servicio brindado a una empresa o institución durante jornadas de trabajo diario, sumadas en el periodo de tiempo mensual.  Constituye un límite referencial. Los países son autónomos en decidir sus salarios mínimos de acuerdo con las necesidades básicas en sus poblaciones Este salario mínimo se estableció por primera vez en Australia y Nueva Zelanda en el siglo XIX.

En Venezuela, se fijó por primera vez el salario mínimo por parte del Ejecutivo Nacional a través del Decreto-Ley N° 122 de fecha 31 de mayo de 1974, publicado en la Gaceta Oficial Nro. 30.415 del 4 de junio de 1974, cuando se fijó por primera vez el salario mínimo nacional de modo directo por el Poder Ejecutivo Nacional.

Quien escribe este artículo nació en 1973 (hace 44 años). Entre 1974 y 1998 (un periodo de 24 años), se ha fijado el salario mínimo oficial en 13 oportunidades, esto equivale a menos de uno por año. En contraste, entre 1999 y agosto 2017 (sólo 18 años), se han registrado 37 aumentos de salario mínimo, lo que equivale a poco más de dos por año. CEIVA inició servicios el año escolar 2014-2015. Durante ese periodo hubo cuatro (4) aumentos salariales, igual que al año escolar anterior (2013-2014). Durante el 2015-2016 hubo 3. Durante el 2016-2017 hubo 5.

En teoría, establecer el salario mínimo dentro de la economía de un país busca garantizar que los trabajadores formales de la economía tengan un ingreso mínimo mensual que les permita cubrir sus necesidades básicas y las de su familia. Sin embargo, el mercado laboral de cada sector productivo tiene ofertas y demandas de mano de obra diferentes, por lo que el salario de equilibrio de cada mercado es, a su vez, diferente.  Por ejemplo, si se fija un salario mínimo que se encuentre por encima del salario de mercado, aumenta la oferta de mano de obra, mientras que las empresas no tendrán incentivos para la contratación y, en consecuencia, aumentará el desempleo. En contraste, si se fija un salario mínimo que se encuentre por debajo del salario de mercado, las empresas querrán contratar más personal, pero los trabajadores no tendrán incentivos a ofrecer su mano de obra en el mercado formal.

Finalmente, el deber ser, es que el salario mínimo se convierta en un elemento importante de la defensa del poder adquisitivo de los trabajadores menos favorecidos. Pero otro deber ser, es que el nivel salarial debería, por encima de todo, responder al nivel de productividad del trabajador. Fijar un salario mínimo que no corresponda con el salario de equilibrio del mercado de un país, generará distorsiones. Venezuela ha sido un patético ejemplo de estas distorsiones, entre muchas otras, por lo que vale preguntar acertadamente, en nuestro contexto nacional: ¿el salario mínimo ha jugado realmente el rol que le fue asignado, es decir, mantener un nivel de vida socialmente aceptable?

A continuación, algunas cifras que CEIVA ha organizado de dicha variable:

•    SMO: Histórico desde 1999 y proyecciones relacionadas con el año escolar.

 

Fuentes consultadas:


•    http://prodavinci.com/blogs/cuando-y-como-se-comenzo-a-fijar-el-salario-minimo-en-venezuela-por-anabella-abadi-y-carlos-g-soto-1/
•    http://economia.com.ve/articulos-economicos/el-salario-minimo/
•    http://www.redeconomia.org.ve/redeconomia/admin_redeconomia/uploads/general/Salario%20real...pdf